Relatos de Parto: Una cesárea no esperada


Estrenamos sección en Entre Barrigas en la que vosotras y vuestros bebés sois los protagonistas. Los relatos de parto sirven a las futuras mamás para imaginar cómo será su parto, para ver qué quieren y qué no, para descubrir dudas sobre las que informarse… y a las que ya hemos sido madres nos ponen la piel de gallina al rememorar nuestras propias historias, incluso nos animan a escribir nuestro parto. ¿Te apetece contárnoslo? Escríbeme: entrebarrigas@gmail.com Estamos deseando leer tu historia.

Nuestra primera historia es la de Tristán y su mami, seguro que os removerá un poquito a las que también pasasteis por una cesárea, seguid leyendo:

“Tuve un embarazo algo movidito porque en la semana 9 empecé a sangrar débilmente pero diariamente. Me dieron la baja y estuve manchando 7 largas semanas. Fui hasta en 3 ocasiones a urgencias con sangrados abundantes, pero en la valoración siempre se escuchaba latido, así que vuelta al reposo.

En la preparación al parto nos hablaron del plan de parto y decidimos escribir uno. En él especifiqué que no quería cesárea, pero que si tuviera que ser así mi pareja me acompañaría o en su defecto mi madre. También puse que no me durmieran entera ni me ataran los brazos. Pedí que mi hijo siempre estuviera acompañado de su padre o de su madre y poder concerle en la intimidad, solo junto a mi pareja. También indiqué que quería epidural. Quería que mi pareja cortara el cordón umbilical. De todo lo que puse lo más importante para mí era estar en todo momento con mi hijo y que no me durmieran entera.

Me puse de parto un día después de salir de cuentas. Por la mañana estuve haciendo recados y después de comer fui a echarme la siesta pero no me encontraba muy bien y ahí empezó todo. Al principio no tenía claro si estaba de parto, o me había pasado comiendo. Cuando ya fue evidente me fui a la ducha y después empezamos a cronometrar las contracciones. No eran regulares… podía tener cada 5 minutos, cada 3… y el tiempo entre ellas era casi nulo, así que llamé a mi madre para que nos llevase al hospital. El trayecto es corto pero no sabía que había tantos baches hasta llegar… los dolores eran bastante fuertes, después de pasar por recepción… por el triaje… me dijeron que fuera andando porque era mejor para mi. Tuve que parar dos o tres veces, cada vez que me venía una contracción. Me ingresaron sobre las 16 horas.

Me ayudaba que mi pareja me sujetara de las manos, me recordaba que tenía que respirar pero en esos momentos olvidé completamente las respiraciones que nos enseñaron en las clases preparto… mi pareja dice que le destrocé las manos… recuerdo que me hacia preguntas mientras tenía una contracción y sentía mucha impotencia de no poder responderle. Le pedí que no me preguntase en esos momentos pero alguna vez volvió a hacerlo y pasada la contracción se llevó alguna mala contestación.

En la primera exploración me dijeron que estaba de 4 cm de dilatación. El tacto me molestó bastante y fui algo grosera al decir que sacaran de ahí la mano!! No sé si era médico o matrona la persona que me atendía, pero intentó calmarme diciéndome que estaban allí para ayudarme. Me pusieron una vía y pasamos a otra sala donde estaríamos solos mi pareja y yo mientras dilataba.

En este momento me pasaron los papeles que tenía que firmar para ponerme la epidural… Confieso que no los leí… Le dije a mi pareja que firmase y lo entregase rápido.

Entonces vino el anestesista y cuando me dijo que tenía que sentarme en la cama con el culo al otro extremo y las piernas estiradas me pareció un mundo conseguirlo. Me pinchó y no me dolió nada, quizá sentí presión, nada más.

Enseguida noté sus efectos y me relajé. Seguía tiendo molestias y notando las contracciones, pero al rato dejé de sentir completamente y dejé de poder mover mi pierna izquierda. La ilusión de saber que ya iba a ver y abrazar a mi hijo era lo único que pasaba por mi mente 

Me rompieron la bolsa de las aguas, y me dolió mucho. Solté un “joder” o algo parecido, y la ginecóloga que me lo hizo me miró tan mal que hasta me disculpé.

La nueva matrona que me asistía fue muy amable con nosotros. Leyó detenidamente nuestro plan de parto. 

Fui dilatando un centímetro por hora. Venían mucho a verme y hacerme cambiar de postura porque mi bebé no bajaba… No se movía… Me dijeron cuando estaba de 9 cm que me iban a poner oxitocina para ver si el bebé se despertaba y bajaba. 

Como seguía sin moverse le sacaron sangre de la cabecita estando aún dentro de mi para ver que estaba bien o iríamos a cesárea. Nos dijeron que estaba bien y volvimos a la sala de dilatación.

Cuando ya estuve de 10cm me dijeron que esperaríamos 2 horas más antes de ir a expulsivo, tuve pocas sensaciones de tenerle encajado.. algunas pero muy pocas. Cuando fuimos a paritorio tenían que indicarme cuándo venia una contracción y tenia que empujar porque yo no lo notaba. De hecho la pierna izquierda se me durmió entera.

Al ver que por más que empujaba no salía la ginecóloga, esa que no tuvo ningún tacto conmigo, se subió a mi barriga y empujó.. No pidió permiso… No me explicaron nada… No sabia qué era lo que estaban haciendo, pero no indicaron que me la habían practicado en el informe de parto.. Si vuelvo a tener que parir no dejaré que lo hagan de ninguna manera. Estando ya en casa leí que lo llaman la maniobra de kristeller, y es peligroso para el bebé y para mí. No entiendo cómo un profesional puede hacer algo así… sin explicaciones… sin consentimiento.. No quiero pensar en qué hubiera pasado si hubiera hecho daño a mi hijo…Ni con esos empujones a mi barriga mi bebé salió así que al final fue cesárea.. Algo que puse que no quería en mi plan de parto, aunque puse que si era necesario mi pareja estaría conmigo en todo momento… No fue así…

Sí especifiqué que no me durmieran entera, que no me ataran los brazos y que mi bebé estuviera acompañado por uno de sus padres en todo momento, y que ante todo quería hacer piel con piel con el bebé. Esto sí me lo respetaron. Cuando le sacaron de mi fueron a una sala contigua a lavarle, por eso de haberse hecho caquita en el liquido amniótico, y Ruben, su papi, estuvo con él. Yo podía verles.

Mientras me cosían me lo pusieron encima, no pude ofrecerle la teta por la tela que ponen para que no veas el campo quirúrgico. Y durante las dos horas en reanimación sí le puse, pero esas horas no las tengo muy retenidas en mi memoria, aunque en ningún momento me dormí.


Di a luz a las 4:44 horas y sobre las 7 me subieron a planta. Allí estaban mis padres y mi suegra. Tengo vagos recuerdos de ver cómo le cogían. Luego ellos se fueron a dormir.. Yo no pude porque las visitas empezaron enseguida, era domingo y fue un día de lo más agotador.

Yo soy una persona que me encanta la familia y estaba deseando presentarles a mi hijo y que le hicieran sentirse tan querido como me siento yo por ellos, pero reconozco que es algo que debería vivirse de otra forma. Con más tranquilidad y en intimidad. Yo tenia que lidiar con el malestar de una cesárea, los dolorosos controles para ver cómo iba el útero (que me apretaran la tripa me dolía horrores), conocer a mi hijo, ponerle a mamar e intentar no ser borde para que no le estuvieran tocando mientras mamaba porque se distraía y no comía… No sé.. Lo recuerdo todo como caótico, cansadísima…

El último dia de ingreso viendo que no me subía la leche me dejaron un saca leches para estimularme y dárselo en jeringuilla.
A los tres días me dieron el alta. Mi hijo había perdido un 11% de peso y mi leche no subía. Me dieron un bote de suplemento por si me asustaba y quería dárselo. No lo hice.

Al día siguiente mi bebé tuvo fiebre fluctuante. En el centro de salud donde fui inicialmente coincidió que no tenía fiebre, así que me dieron un volante para el hospital por si volvía a tener. Finalmente fuimos a urgencias y allí pasamos desde las 19h a 4 de la mañana… Sacaron sangre a mi hijo del pie y estaba bajo el sodio así que nos quedamos allī en la sala de lactancia donde tooodos me intentaban ayudar… Cómo ponerle… Qué hacer… Y sacándome leche para darle en jeringuilla. Nos dejaron irnos a las 4 de la noche porque había cogido 54 gramos y con la condición de volver a la mañana siguiente.

Aquí fue cuando empecé a sacarme leche en casa. Le ponía al pecho pero no se agarraba… Entonces le daba con jeringuilla lo que había logrado sacarme que no era mucho… Y el resto se lo daba en suplemento. Tenía que comer 50ml cada 3 horas y si conseguía agarrarse al lecho solo 30ml en jeringuilla, ya fuese de mi propia leche o suplemento.

Esto era agotador.. Yo le metía el dedo meñique para que succionara y mi pareja le iba dando en jeringuilla… Necesitaba siempre de otra persona para poder alimentar a mi hijo. 

Y lo más duro no era tener 3 horas para alimentar a mi hijo, sacarme leche y dormir lo que me quedara de tiempo, que solía ser como una hora.. Lo más duro era escuchar, escuchar y volver a escuchar que le diera un biberón. Que si no se puede no se puede.. Pero esa no era mi elección. Yo quería dar el pecho a mi hijo y la posibilidad de no poder disfrutar de ese vinculo con él me deprimía… Creo que no he llorado tanto en mi vida. Por suerte mi pareja respetaba mis decisiones.

Esto parece largo y cansado pero todo sucedió a lo largo de 1 semana. Entonces me puse en contacto con una amiga que unas semanas antes se ofreció a ayudarme si tenia algún problema ya que es asesora en lactancia y vino justo cuando mi hijo cumplía 8 dias.

Cuando vino y me dijo ‘tranquila, lo vas a conseguir’ fue como poner oxigeno a un moribundo… Pude respirar.. Probamos unas pezoneras y se enganchó al momento. No puedo describir mi felicidad, aunque no era exactamente lo que quería, así que Diana me aconsejó seguir poniéndole la teta sin pezonera primero y ponerla después. Así lo hice y así estuvo alimentándose hasta los dos meses aproximadamente. A veces por pereza no le ponía primero la teta sin pezonera, y un día empezó a llorar con ella puesta. La retiré y comió fenomenal sin ella. En la siguiente toma se la volví a poner para ver qué hacía, si había sido casualidad o no y mi peque volvió a llorar y yo a retirarla. Esta vez para siempre.
Ahora tiene cuatro meses y medio y espero que nos quede muuuucha teta por dar.”


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