En mi parto mando YO


Parir en casa no es una locura. Como tampoco lo es parir en un hospital, ni parir en el agua, ni ponerse epidural ni no ponérsela.

 

Lo que es una locura es que pretendamos, desde fuera, decirles a las mujeres cómo tienen que parir. Y eso es una locura porque haciéndolo, estamos estropeando los partos. Cuando alguien obliga a una mujer a parir en un determinado lugar, o de una determinada manera, estamos poniendo en riesgo a esa mujer y a ese bebé.

 

Porque el parto no funciona así. En tu cuerpo mandas tú. Y como mande otro, el cuerpo no responde. Así, tal cual.

 

Si tú, mujer, te sientes incómoda en el hospital, si no confías en la matrona o médico que puede atenderte, si tienes miedo a las agujas y a ver tantos “aparatos” a tu alrededor… probablemente no tendrás un buen parto hospitalario. Porque para que el parto fluya tienes que sentirte cómoda, segura, confiada. Porque en cuanto mi cuerpo detecta “peligro” el parto se frena, dándote tiempo a buscar un lugar donde estés segura para volver a comenzar.

 

Si tú, mujer, crees que el parto en casa es peligroso, no te sientes segura estando lejos de un hospital y un quirófano… probablemente no tendrás un buen parto en casa.

 

Y el parto va de creencias, sí, de sentimientos. ¿Es más seguro parir en casa o en el hospital? Pues depende de para quién. ¿Es mejor ponerse la epidural o no ponérsela? Respóndeme tú: ¿Crees que necesitas no sentir nada de dolor para parir o crees que puedes parir sintiendo las contracciones? No hay una respuesta mejor que otra. Sí hay una respuesta para cada mujer, para cada parto.

 

Yo, mujer, parí a mis dos hijos en mi casa. Irme al hospital me parecía una locura (para mí, en ese momento, en ese parto). No podría sentirme segura rodeada de desconocidos, de mentes “científicas” contabilizando mis contracciones con visión médica. No podría parir en un ambiente frío, con un catéter en mi brazo y unos cinturones apretando mi barriga. No me sentiría libre para desnudarme, para gritar y para moverme como lo hice. Para mí parir en casa fue la opción más segura.

 

Ahora te toca decidir a ti. Todas queremos un parto seguro para nuestro bebé y para nosotras, sin embargo nadie tiene la respuesta universal acerca de dónde y cómo TU parto tendrá menos riesgos. Sólo tú. Busca tus respuestas. Y no dejes que nadie las invalide, por mucha mirada científica que quiera darle al parto, porque te aseguro que, aunque para nada el parto es matemático, si quieres mirar números y estadísticas te quedarás con lo mismo: parir en casa es igual de seguro que parir en el hospital. Igual de seguro para la “media” de mujeres. Igual de seguro para la “media” de recién nacidos. Pero tú no eres un número. Y tú sí sabes dónde es más seguro para ti.

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